Sección / Hábitos
Ejercicio personal
Por Irina Aleksander para The New York Times (traducción: María Elena Rey)
Cada vez más celebridades se suman a la meditación trascendental, una técnica que a los cultores los ayudó a relajarse, los sacó de adicciones y hasta les cambió la vida
Russell Brand, el desgarbado comediante británico hizo carrera con sus escandalosas bufonadas. Cuando fue el presentador de MTV en el Reino Unido se fue a trabajar caracterizado como Osama ben Laden. En los premios musicales anuales comparó a Britney Spears con un "Cristo femenino". Y lo echaron de la BBC cuando dejó lascivos mensajes en el correo de voz de un actor de 78 años, una frase cómica que hasta el entonces primer ministro del país se vio obligado a censurar.
Por eso llama la atención oír a Brand, de 35 años, hablar apasionada y sinceramente sobre el consuelo emocional que encontró en la meditación trascendental o TM (según las siglas en inglés). De hecho, en diciembre, subió al escenario del Metropolitan Museum of Art para mostrar cómo la meditación lo había ayudado a reparar sus heridas psíquicas.
"La meditación trascendental fue increíblemente valiosa para mí en mi recuperación de las drogas y en mi vida personal, mi matrimonio y mi profesión", dijo Brand sobre la técnica de la que prescribe dos sesiones de 15 a 20 minutos por día durante las cuales se repite silenciosamente un mantra de una a dos sílabas para poder acceder a un estado que se conoce como conciencia trascendental.
Brand fue el maestro de ceremonias de la reunión benéfica para ayudar a la Fundación David Lynch, organización que ofrece meditación trascendental gratuita para estudiantes con problemas, veteranos, gente sin techo, presos y otros. Como muchos otros invitados Brand recibió el entrenamiento personal de Lynch, el enigmático director de cine que es un ferviente practicante de la meditación trascendental, fundada en 1958 por el líder espiritual Maharishi Mahesh Yogi, desde su primera ola de popularidad a fines de los 60. Eso fue cuando Mia Farrow, después del divorcio con Frank Sinatra, se unió a los Beatles en el Ashram de Maharishi en Rishikesh, India; cuando George Lucas empezó a meditar y se rumoreaba que había basado su personaje de Yoda de Las guerras de de las galaxias en el Maharishi (el parecido es asombroso), y cuando el presentador Merv Griffin, tras conocer la técnica a través de su compañero de tenis, el actor Clint Eastwood, invitó al Maharishi a su show en 1975.
Desde entonces, la aprobación de las celebridades y por lo tanto el número de registros se habían calmado. Así fue hasta los últimos tres años cuando, según el programa nacional de meditación trascendental, el registro se triplicó.
La actriz Susan Sarandon medita una vez al día durante 20 minutos en la cama. "Me ayuda a relajarme y concentrarme", aseguró (Sarandon dijo que no practica específicamente meditación trascendental, pero estaba en el beneficio para profundizar el tema).
El cantante Moby, otro invitado, meditó en el taxi. "La meditación trascendental me dio una perspectiva sobre la agitación", dijo. "Es un estado temporal de la mente y no necesito precisamente tomármelo muy en serio." Moby dijo que la técnica lo ayudó a dejar de tomar hace más de un año. "Yo pensaba que la meditación trascendental era para los hippies raros y viejos", agregó. "Pero luego oí que David Lynch estaba involucrado y eso me despertó la curiosidad.
La tarde antes de la función de beneficencia, Lynch, de 65 años, llegó al museo de la mano de su mujer, Emily Lynch, de 32 años, y fue acompañado por un empleado del museo hasta una habitación verde en la planta baja. Lynch, como un personaje de dibujo animado mantuvo el mismo uniforme durante décadas: una camisa blanca bajo un simple traje negro y una mata de cabello gris. Tomó al paso un sándwich de ensalada de huevo de una bandeja y explicó lo que lo llevó a esta práctica.
"No tenía nada que ver con la meditación", afirmó Lynch en su tono lento y lacónico de Missoula, Mont. que todos los años vividos en Los Angeles no lograron cambiar. "Pensaba que era una moda. Creía que había que comer nueces y pasas de uva y no quería nada de eso."
Efectos terapéuticos
Su hermana Martha lo convenció cuando empezó a tener dificultades en su matrimonio con la primera de sus cuatro esposas, Peggy, a comienzos de los 70. "Tenía mucho enojo personal y me la agarraba con ella" confió. "Creo que yo era una persona débil. No me sentía seguro. No era feliz . Dos semanas después de comenzar mi mujer me dice: "¿Y el enojo dónde se fue? Sentí una libertad y una felicidad que crecía dentro de mí. Sentí una suerte de sonrisa de la madre naturaleza. El mundo se veía cada vez mejor y mejor. Hay un océano de amor sin límites dentro de nosotros y por eso es difícil que haya conflicto." (A pesar de eso la pareja se divorció un año después)
A medida que explicaba la práctica, Lynch se entusiasmaba. Y comenzaba a hacer efectos sonoros nuevamente. "Es como una llave que abre la puerta que da al tesoro que hay dentro", dijo. "Acá hay una experiencia-¡puf! Una coherencia mental total. Es lo que falta en la vida de hoy: inteligencia sin límites, creatividad, felicidad, amor, energía, paz. Las cosas como la tensión, las ansiedades, el estrés traumático, la pena, la depresión, el odio, la bronca, la necesidad de revancha, el temor-¡puf! Todo esto comienza a desaparecer. Se ve que la vida mejora y mejora y mejora. Dé a la gente esta experiencia y ¡puf! Hombre, es hermoso."
Compartir esa experiencia es el propósito de la fundación Lynch. El dinero recaudado en la reunión benéfica de diciembre junto con las contribuciones privadas pagaron el programa de meditación trascendental para enseñar la técnica en escuelas y cárceles y a otros grupos que aplican para una beca. (Algunos padres de escuelas públicas se resistieron por creer que tiene sus raíces en el hinduismo, la organización sostiene que no es una religión y que no hay ningún sistema de creencias en ella).
En la última década, estudios independientes encontraron que la técnica puede reducir la hipertensión, la obesidad y la diabetes en los pacientes con enfermedad cardíaca (Cedars-Sinai Medical Center de Los Angeles) y puede ser beneficioso para la función cerebral y el desarrollo cognitivo (American University).
A pesar de que ayuda con la publicidad, el apoyo a la meditación trascendental de la comunidad de Hollywood podría rebajar el mensaje debido a los gustos caprichosos de ese grupo en particular, Madonna y la Kabbalah o Tom Cruise y la cientología. En verdad, al menos un invitado fue más allá de la meditación trascendental.
"Lo intenté hace 10 años", dijo la actriz Rose McGowan. "Fue fantástico, pero ahora hago entrenamiento de lucha. Para mí, personalmente es lo único que me vuelve loca. Creo que hasta Lynch lo aprobaría."